29 jul. 2013

Recordar es vivir...

Me quedé viendo al vacío, no pude más, le di un trago a mi café y volteando a ver a mi madre le dije:
A veces pienso que ha sido todo para mí, que simplemente lo mejor ha pasado ya, ¿Y si eso de verdad fue lo mejor que podría ser?, ¿Y si lo mejor del amor lo he vivido ya?, ¿Y si esos fueron mis mejores días?, todas mis relaciones terminaron, aún cuando pensé que podían ser para siempre todas simplemente terminaron, todas se fueron, todas me dejaron y ahora todas parecen vivir su historia mágica de amor con la persona que les corresponde. Sólo quedo yo, aquí, estancada entre el pasado, mi presente y el futuro, estática, sintiendo que simplemente ya no habrá nunca más.

Mi mamá guardó silencio por unos momentos hasta contestar : ¿Ya has pensado por qué no se han quedado?, ¿Lo has analizado?, ¿Qué fue lo que no funcionó con cada una de ellas?


Entonces pensé en ello, me di cuenta que tengo historias maravillosas de amor. No, ninguna se había quedado pero fue maravilloso vivir esas historias. Entonces sentí la necesidad de contar algunas de ellas.
Después de todo me enamoro de la forma más estúpida que puede hacer cualquier persona... pensando cada vez, que durará para siempre.

Punto y seguido...

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