15 mar. 2013

De omisiones...

Todos hemos visto películas románticas, todos. Ese hermoso drama donde dos personas destinadas a estar juntas pasan por una serie de eventualidades, sucesos trágicos y al final SHAZAAAM BIBIDIBABIDIBU están juntas.
Califico pues a estas películas como lo peor que nos pudo haber pasado en la vida. ¿Que por qué lo digo? Porque nos incepcionaron cosas enormemente imposibles en nuestras mentes y ahora estamos todo el tiempo a la espera de que todo ello suceda.
La cosa va así, ¿Cuántos de nosotros no nos hemos separado de alguien a quien amamos en espera de que de nuevo nos  busque y mientras nos sonríe hermosamente tan sólo diga "Me equivoqué, vuelve"?
¿Y cuántos de nosotros ya nos hemos sentado porque básicamente está tardando mucho esa espera?
Pero no sólo eso, todos alguna vez también lo hemos hecho. Alguna vez también hemos omitido esa acción de regresar por alguien y sí, alguna vez no nos ha pesado.
Pues bien, entonces, ¿Ese tipo de situaciones realmente ocurren? apelo a mi idiotez a que sí (es que sí he visto demasiadas películas, figúrense). Lo que realmente me deja pensando y sintiendo gran pesar es el hecho de la omisión estúpida de acciones y palabras ¿A qué me refiero con esto?, pues a que me causa ruido que quizá ha habido infinidad de historias que no debieron terminar nunca pero que lo hicieron debido a que las dos personas pensaron que era mejor "omitir" esa acción, ¿Cuántos "no te vayas" no pronunciados provocaron que dos personas destinadas a estar juntas no lo estén ya?, ¿Cuánta cobardía o miedo a luchar provocó que historias se terminaran cuando quizá podían durar hasta siempre?
A veces, creo yo que decimos de más, pero muchas veces también decimos de menos, podríamos ganar grandes cosas al no callar.
Pero también, no nos engañemos, la mayoría de las historias termina porque a una persona no le interesa el "no omitir" esta acción, esperamos a que nos digan algo que en realidad no quieren decir. Esperemos palabras que no quieren pronunciar porque ya no tienen el interés de hacerlo, quizá ya han encontrado a alguien más (con quien sí podrán vivir esa historia maravillosa), quizá simplemente la cosa ya no les causaba ilusión, no lo sé.
Pero al final todo termina con un... seremos extraños y nos encontraremos algún día nuevamente, nos reconoceremos, nos despediremos cual dos extraños y partiremos.
¿Que si sigo esperando esas historias de películas románticas?

Pero pues qué andan pensando? Me he sentado en el sillón más cómodo en espera de que suceda.



Disculpen la revoltura de ideas.
Me sigue pareciendo curioso el haber vuelto a escribir por acá.

Atrévanse.

Punto y aparte.

























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